Septiembre 22, 2017
Portada | English Edition | Cont√°ctenos
Sermones
Radio
Sermones
Himnos
Referenecia
Pasatiempos
Información
 

El Obispo

 
 

Esa√ļ Crespo

Introducción:

De acuerdo a la informaci√≥n que tenemos en el cap√≠tulo 20 del libro de Los Hechos de los Ap√≥stoles llegamos a la conclusi√≥n que la persona que est√° a la cabeza de la iglesia local tiene tres nombres que definen de alguna manera las diferentes responsabilidades que el siervo del Se√Īor tiene que desempe√Īar. Se le llama obispo, pastor y anciano. Los escritores del Nuevo Testamento usan indistintamente estos tres sustantivos para referirse a la misma persona que el Se√Īor Jesucristo ha llamado para que cuide la grey del Se√Īor. Por esta vez vamos a enfocarnos en el concepto de Obispo.

I. Su significado: "Sobreveedor", "Superintendente", "Inspector", "Vigilante".

El Se√Īor ha puesto al obispo para que √©ste se encargue de vigilar que no se corrompa ni el cuerpo doctrinal apost√≥lico ni la moral cristiana tal como la ense√Ī√≥ el Se√Īor Jesucristo. El obispo debe estar a la expectativa de las corrientes de pensamiento ya sean religiosas, filos√≥ficas o de cualquiera otra √≠ndole que sean una amenaza para la ortodoxia b√≠blica. En Hechos cap. 20 hay una profec√≠a que afirma que del mismo seno de la iglesia local se levantar√°n hombres imp√≠os que no tendr√°n temor de hacerle da√Īo al reba√Īo del Se√Īor que √Čl compr√≥ con su sangre.

II. Sus responsabilidades.

  • Gobernar la iglesia. (1¬™. Timoteo 3:4). Adem√°s de lo que se dijo en el punto anterior, es responsabilidad del obispo gobernar la iglesia local, pero debe hacerlo con sabidur√≠a, con imparcialidad y con un esp√≠ritu de temor. El ap√≥stol Pedro dice en su primera carta cap. 5 que los obispos no deben tener se√Īor√≠o sobre los que est√°n bajo su cuidado, sino que deben ser ejemplos de la grey. La iglesia del se√Īor Jesucristo no tiene pr√≠ncipes, sino siervos dispuestos a servir a los dem√°s por amor al Se√Īor. La iglesia verdadera s√≥lo tiene un Pr√≠ncipe y ese es el Se√Īor Jesucristo que es llamado por el ap√≥stol Pedro "El Pr√≠ncipe de los pastores"
  • Velar por la iglesia como un pastor cuida su reba√Īo. (Hechos 20:28). Una preciosa ilustraci√≥n de un buen pastor la tenemos en el Antiguo Testamento, en el primer libro de Samuel 17:34 donde el joven David af9irma que cuando √©l cuidada las ovejas de su padre si √©stas eran atacadas por un oso o un le√≥n √©l se levantaba contra aquellas fieras y las mataba para que no hicieran da√Īo algunas a las ovejas puestas bajo su responsabilidad. De la misma manera como hac√≠a el joven David, as√≠ el obispo debe guardar las almas de los miembros que el Se√Īor le ha entregado para que las protejan como es la voluntad del Se√Īor.

III. Su fuente de autoridad.

  • La Palabra de Dios.

    Todos los creyentes sabemos que la Biblia es nuestra autoridad suprema en todo lo que tiene que ver con la doctrina y la moral cristiana.

  • El Esp√≠ritu Santo.

    El Se√Īor Jesucristo prometi√≥ en Hechos 1:8 que el Esp√≠ritu Santo dar√≠a a los creyentes el poder para testificar la Palabra de Dios s los perdidos. Cuando los ap√≥stoles predicaron el santo Evangelio muchas veces dijeron: "como dice el Esp√≠ritu Santo". Todo obispo de Dios debe afirmar sus declaraciones en lo que dice la Santa Biblia porque ella es la Palabra del Esp√≠ritu Santo.

IV. Sus requisitos.

Vamos a considerar s√≥lo de los dos pasajes m√°s destacados del Nuevo Testamento donde se mencionan los requisitos que deben tener los obispos del Se√Īor.

  • 1¬™. Timoteo 3:2-7.
    • irreprensible.

      Es decir, que no dé motivo alguno para que se le acuse

    • marido de una sola mujer.

      La doctrina del Celibato no es de la Biblia, sino de las religiones de misterio de Babilonia y Roma. La Biblia no le impone ninguna regla sobre celibato a los creyentes; lo que la Biblia afirma es que si alguno quiere renunciar al matrimonio para dedicarse totalmente a la obra del Se√Īor, bien puede hacerlo, pero nunca es una imposici√≥n, sino u acto de voluntad de parte del creyente.

    • Sobrio. Que no pierda el control emocional cuando es provocado o tentado de en las diferentes circunstancias de la vida o del ministerio.
    • Prudente
    • Decoroso
    • Hospedador
    • Apto para ense√Īar
    • No dado al vino. No borracho
    • No pendenciero
    • No codicioso de ganancias deshonestas
    • Amable
    • Apacible
    • No avaro
    • Que gobierne bien a su familia
    • Que no sea un ne√≥fito. Es decir que tenga experiencia y que haya demostrado con su testimonio que es una persona digna de confianza.
  • Tito 1: 7-9 Los requisitos que se mencionan en este otro pasaje son b√°sicamente los mismos del pasaje anterior, pero debemos notar algunos elementos nuevos que el ap√≥stol Pablo a√Īade aqu√≠:
    • no iracundo
    • santo
    • due√Īo de s√≠ mismo
    • retenedor de la Palabra fiel.

Conclusión:

Conclusi√≥n: Ser obispo del Se√Īor es una gloriosa bendici√≥n, un gran privilegio que el Se√Īor en su gracia nos ha dado, pero es una gran responsabilidad. El destino de miles de hombres y mujeres, en un sentido, dependen del obispo porque si √©ste no es fiel en la predicaci√≥n de la Palabra o en su testimonio personal, las personas que nos rodean ser√°n afectadas en el sentido de que no creer√°n la Palabra de Dios y por lo tanto se ir√°n al infiero por una eternidad. Estimado colega, sea fiel en el ministerio que el Se√Īor le ha encomendado.

Visitas: 13434

 
Pasaje

Hechos 20:17-38

17 Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.

18 Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia,

19 sirviendo al Se√Īor con toda humildad, y con muchas l√°grimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los jud√≠os;

20 y c√≥mo nada que fuese √ļtil he rehuido de anunciaros y ense√Īaros, p√ļblicamente y por las casas,

21 testificando a jud√≠os y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Se√Īor Jesucristo.

22 Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer;

23 salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.

24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para m√≠ mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recib√≠ del Se√Īor Jes√ļs, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

25 Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.

26 Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos;

27 porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.

28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el reba√Īo en que el Esp√≠ritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Se√Īor, la cual √©l gan√≥ por su propia sangre.

29 Porque yo s√© que despu√©s de mi partida entrar√°n en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonar√°n al reba√Īo.

30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.

31 Por tanto, velad, acord√°ndoos que por tres a√Īos, de noche y de d√≠a, no he cesado de amonestar con l√°grimas a cada uno.

32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.

33 Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado.

34 Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido.

35 En todo os he ense√Īado que, trabajando as√≠, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Se√Īor Jes√ļs, que dijo: M√°s bienaventurado es dar que recibir.

36 Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.

37 Entonces hubo gran llanto de todos; y ech√°ndose al cuello de Pablo, le besaban,

38 doli√©ndose en gran manera por la palabra que dijo, de que no ver√≠an m√°s su rostro. Y le acompa√Īaron al barco.

Portada  |   Sermones  |   Blog  |   Art√≠culos  |   Himnos  |   Radio  |   Pasatiempos  |   Galer√≠a  |   Privacidad  |   Cont√°ctenos
Copyright 2000 - 2017 © iglesiabautista.org. Derechos Reservados.