Agosto 19, 2017
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El Mesías Prometido Para Bendición Del Pecador

 
 

Esaú Crespo

Introducción:

El Antiguo Testamento está lleno de enseñanzas acerca de la venida del Mesías salvador de la humanidad. Todos los comentaristas bíblicos están de acuerdo en que Génesis 3:15 es el anuncio de la primera buena nueva en cuanto a la esperanza redentora de Dios para toda la raza humana. Sin embargo, es en el libro del profeta Isaías donde abunda la profecía referente a Jesucristo y con un énfasis en su ministerio de humillación. A continuación presentamos un sencillo bosquejo de este famoso capítulo 53 que nos habla de la venida del Señor para bendición de todos los hombres.

I. El nacimiento del Mesías (vs. 1, 2a).

De acuerdo a la enseñanza del Evangelio de Mateo, Jesús nació de la familia del rey David; su conexión con la familia davídica es hecha a través de su madre María y a través de su padre legal, José. Decimos de José, "padre legal" porque la concepción de Jesús en el vientre de su madre fue por obra del Espíritu Santo. A este nacimiento milagroso llamamos "el nacimiento virginal de Jesucristo". Sabemos que muchas personas no creen esta enseñanza, pero nosotros los cristianos creemos con todo nuestro corazón esta doctrina que es fundamental para nuestra fe.

II. El sufrimiento vicario del Mesías (vs. 2b - 9)

Esto significa que él tomó nuestro lugar para hacer posible nuestra redención porque Dios había anticipado en la ley de Moisés que sin derramamiento de sangre no se hace remisión. (Hebreos 9:22). El sufrimiento del Señor Jesús lo podemos ver desde el pesebre hasta la cruz del monte Calvario. ¿Por qué el Señor decidió tomar nuestro lugar en la cruz del Calvario?

  • Porque vio nuestra miseria espiritual.
    • La Biblia enseña con toda claridad que todos los seres humanos hemos nacidos en pecado (Salmo 51:5)
    • Somos imposibilitados para realizar por nosotros mismos una limpieza espiritual (Jeremías 2: 22).
    • No tenemos posibilidades de justificarnos por nosotros mismos puesto que la misma Palabra de Dios afirma categóricamente que nuestras justicias delante de Dios son como trapos de inmundicia. (Isaías 64:6).
    • Si un hombre hiciera todo el esfuerzo personal de cumplir con todas las demandas de la ley de Dios (cosa imposible puesto que la ley de Moisés tiene 613 mandamientos y el Señor Jesucristo demostró en el Sermón de la Montaña. Mat. Caps. 5, 6, 7 que los seres humanos no somos capaces de cumplir ni un solo mandamiento), al final se salvaría el solo, pero no podría ayudar a su prójimo. (Ezequiel 28:27).
  • Tuvo misericordia del pecador (Efesios 2:4).

III. La salvación del Mesías (vs. 10,11).

  • Había un plan eterno de salvación (10a) "Jehová quiso quebrantarlo". La muerte del Señor Jesucristo no fue accidental, sino que respondía a un plan eterno trazado por la sabiduría y misericordia de nuestro Dios. Consideremos Apocalipsis 13:8 donde Juan habla del cordero que fue inmolado desde la fundación del mundo.
  • Su muerte fue por causa del pecado humano (10b) "cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado". La vida de Cristo fue perfecta; El ha sido la única persona nacida en este mundo que satisfizo la perfecta justicia divina. El apóstol Pedro se refiere a Jesucristo como "un cordero sin mancha y sin contaminación" (I Pedro 1:19)
  • Su muerte no fue en vano. "verá linaje" (10c) (v.11).
  • Hay justicia para todos (v.11). La justificación es un término muy común en la enseñanza del apóstol Pablo y tiene que ver con el hecho de que Dios aplica la justicia de Cristo a todo pecador que cree y es colocado ante la presencia de Dios como si el pecador nunca hubiera pecado. Los estudiosos de la Biblia afirman que el término "justificación" en el tiempo del Nuevo Testamento, era una palabra técnica del mundo del derecho penal romano y se usaba para declarar sin culpa a toda persona acusada de un delito. El apóstol usa el término para demostrar que todo pecado que cree en Jesucristo es declarado inocente como si nunca hubiera pecado ante Dios.

IV. El juicio del Mesías (v. 12).

"con los fuertes repartirá despojos"

Hace alusión a su victoria en la cruz, pero también a su venganza. La Biblia declara que la paga del pecado es la muerte. Lo que Cristo vino a hacer por la humanidad es evitarle el infierno que es la respuesta de la justicia divina al pecado humano. Hemos dicho hasta la saciedad que no es el deseo de Dios que el ser humano se condene; que el deseo divino es que el hombre sea feliz eternamente en la gloria del Señor Jesucristo. Si el hombre se condena es por su propia decisión. La sangre de Jesucristo se derramó para limpiarnos de todo pecado, pero puesto que el hombre la desprecia, sólo le espera el juicio divino.

Conclusión:

Cristo se encarnó para enseñarnos a obedecer la Palabra de Dios, pero también para tomar nuestro lugar en la cruz del Calvario y así recibir el castigo por nuestro pecado contra Dios. Lo que debemos hacer es dejar la vida de rebelión contra Dios en un arrepentimiento sincero y abrazar por la fe el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

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Pasaje

Isaías 53:1–12

1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

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