Marzo 22, 2017
Portada | English Edition | Cont√°ctenos
ArtŪculos
Radio
Sermones
Himnos
Referenecia
Pasatiempos
Información
 

Argumentos De Tradiciones En Los Cuales Roma Se Basa

 
 

La Misa Para Los difuntos

Seg√ļn los hechos de Juan, un escrito ap√≥crifo de 2do. Siglo, el ap√≥stol Juan celebr√≥ la Cena del Se√Īor en la tumba de una mujer cristiana en el tercer d√≠a luego de su muerte. (Acta Apostolorum Apocrypha).

En las Catacumbas en los Alrededores de Roma

En los cementerios de los primeros cristianos se hallan en las paredes escritos que contienen rezos para los difuntos. Algunos ejemplos: Luc√≠fera, la se√Īora cara, quien era puro amor y bondad, tiene derecho a un epitafio, para que todo hermano que lo lea, ore a Dios que su alma santa e inocente sea acogida en Dios.

Amerinus a su amada esposa. Que Dios conforte tu alma. La luz eterna te ilumine, Timothea.

El recién convertido Stratonice partió de esta vida; en el lugar de los mártires lo sepulté, rezando por su paz.

Lo que Calvino ense√Īa con respecto a tales rezos y oraciones de la primera iglesia aclara tanto, que considero ser √ļtil citarlo aqu√≠. En su carta al cardenal Sadolet escribe esto: Bien sabemos que las iglesias primitivas a veces sol√≠an nombrar los difuntos en sus oraciones, pero esto suced√≠a pocas veces, y con palabras muy cuerdas, quer√≠an en primer lugar expresar su amor hacia los muertos. Los edificadores, empero, que han de levantar su purgatorio, a√ļn no han nacido. Porque esto es tan amplio y respetado, que en parte su poder se apoya en ello. Usted mismo pues conoce la malicia de desv√≠os que surgi√≥ de esto; usted conoce la ardid que la superstici√≥n invento como pelota de juego; usted conoce las prescripciones inventadas por avidez, para exprimir de muchas maneras a las gentes; usted sabe del da√Īo que esto hace al temor de Dios. No es pues lo peor de todo que (sin mencionar que as√≠ se destroza el verdadero culto a Dios) todos, fuera del mandato Divino Se arrojaron con presteza para ayudar a los muertos, olvidando nuestro natural amor al pr√≥jimo? (De la Respuesta al Cardenal Sadolet p.44,45)

Ya que de a poco se esta tomando conciencia del hecho que no hay base bíblica para justificar el Rezo por los difuntos, muchos recurren a la intuición de fe para mantener en pie el edificio caduco del dogma del purgatorio.

Es una inclinaci√≥n natural de hombre rezar por los muertos. Pero, ¬Ņes por ellos seg√ļn la voluntad de Dios? En toda la Biblia no se halla una sola indicaci√≥n en la cual esta idea pueda basarse.

Es un enga√Īo de Satan√°s hacer pensar que nuestras oraciones y plegarias puedan servir a los muertos. El consuelo que la Biblia nos ofrece es mucho m√°s s√≥lido que todo el af√°n de Roma para los muertos. El cap√≠tulo 14 del libro de Apocalipsis leemos:

"Bienaventurados los muertos que de aqu√≠ en adelante mueren en el Se√Īor. S√≠, dice el Esp√≠ritu, que descansar√°n de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen" (Apoc. 14:13) ¬°Al morir ellos entran en la salud eterna! ¬ŅDe qu√© a√ļn le pondr√°n servir los rezos? Y para quienes han muerto es incredulidad, cuyos nombres no fueron hallados en el Libro de la Vida, no hay esperanza de salvaci√≥n a base de nuestras oraciones, porque as√≠ seguimos leyendo, "Fue lanzado ene. Lago de fuego", (Ap. 20:15). Se han de hundir en la eterna perdici√≥n.

El Cat√≥lico Romano es enga√Īado por un dogma mentiroso, que se burla de la obra redentora de Jesucristo. Calvino finaliza su cap√≠tulo sobre el purgatorio con estas palabras: No me detengo en las supersticiones m√°s groseras con las cuales han enga√Īado a los simples; y sin embargo estas son innumerables, y la mayor√≠a tan monstruosas, que no pueden cubrirlas ni siquiera con apariencia de sinceridad. Tambi√©n me callo del negocio tan escandaloso que de acuerdo a sus pareceres han hecho. Porque ser√≠a sin fin, y tambi√©n sin mencionar todo ello, se ha dicho lo suficiente para apoyar la conciencia del lector piadoso..... (Inst. III,V,10).

La autobiografía de San Pertuus

En ese escrito leemos lo siguiente: Comprend√≠ que ahora yo era digno de ser el intercesor de Dinocrates. Por eso comenc√© a elevar muchas plegarias y suspiros al Se√Īor a favor de √©l. Durante la noche tuve una visi√≥n: vi que Dinocrates sali√≥ de un lugar oscuro donde hab√≠an muchas otras personas; su rostro estaba triste, P√°lido y desfigurado por las heridas que ten√≠a cuando muri√≥.

Dinocrates hab√≠a sido mi hermano en la carne. (....) Vi que en entre √©l y m√≠ hab√≠a un espacio grande, que ninguno de nosotros dos pod√≠a salvar. En el lugar donde se encontraba Dinocrates hab√≠a un lago lleno de agua, cuyo borde era demasiado alto para la estatura de un ni√Īo. Dinocrates se extend√≠a, queriendo beber de ese lago, y me entristec√≠a profundamente viendo que el lago estaba profundamente lleno de agua, pero que el borde estaba demasiado elevado para √©l para poder alcanzarlo. Me despert√©, y comprend√≠ que mi hermano sufr√≠a...) Perpetuus inmediatamente comenz√≥ a rezar por √©l. Luego de un tiempo tuvo otra visi√≥n: La luz hab√≠a ocupado el lugar de la oscuridad. El rostro de Dinocrates estaba sonriente y alegre. Llevaba ropas hermosas y la herida de su rostro hab√≠a desaparecido. El borde del lago hab√≠a bajado y f√°cilmente √©l pod√≠a beber del agua. Adem√°s beb√≠a de un c√°ntaro que estaba a su lado y cuyo contenido no disminu√≠a. (De: Histoire des Persecutions), P Allard).

Es propio del hombre caído determinar que sus propias experiencias y visiones religiosas son de origen Divino.

¡Cuan fácilmente nuestro espíritu humano cae en toda clase de doctrina de error! Solo se halla la verdad cuando se permanece dentro de los límites de la Palabra de Dios. ¡Retengamos esto a todo costo!

La verdad de la Palabra es tan clara y sencilla que ni hombres ni √°ngeles la pueden mover. Una opini√≥n religiosa de voluntad propia, que se basa en algo que no es de Dios, no es digno de ser llamado fe, y ¬Ņqui√©n se atreve a llamar fe a una opini√≥n sin base que es dada al hombre por la astucia de Satan√°s...? As√≠ escribi√≥ Calvino al cardenal Sadolet.

Sabidur√≠a verdadera es someter toda opini√≥n propia a la Palabra de Dios: "f√≠ate de Jehov√° de todo tu coraz√≥n; y no estribes en tu prudencia" (Prov. 3:5). Una actitud humilde ante la Palabra de Dios hace uno tenga en cuenta los l√≠mites del propio poder y pensar. El temor del Se√Īor es el comienzo de la sabidur√≠a.

Catharina de Génova (1510): Tratado del Purgatorio

Dios me muestra que El para ninguno cierra las puertas del cielo. Entran todos los que lo desean. Siendo El la misma misericordia, extiende sus brazos hacia todos para acogernos a todos nosotros en su gloria.

Pero El me muestra además que su ser Divino es de una pureza tan grande e incomprensible, que el alma con la menor imperfección, antes se echaría en el infierno que presentarse en esa situación ante tal majestad. Por eso (...) gustosamente esa alma se dirige al purgatorio y los considera como una gran misericordia tener este medio para deshacerse del impedimento, que la impide echarse en los brazos de Dios.

¬ŅNo atestiguan estas palabras de una lamentable falta de conocimiento sobre el poder purificador de la sangre de Cristo? Esto atestigua de falta de conocimiento del perfecto perd√≥n en Cristo Jes√ļs. El llevo todos nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, (1 pe. 2:24). ¬°El llev√≥ hasta el final el castigo de nuestros pecados! ¬ŅC√≥mo a√ļn puede exigirse de nosotros castigos o penitencia alguna?

Catharina de Siena (1347-1380)

Os es dado abreviar el tiempo del castigo de ellos, dice Dios... Esas pobres almas han desperdiciado su tiempo por ignorancia, y separadas del cuerpo ya no tienen tiempo de ganarlo. Por eso mi Providencia ha aceptado a vosotros como mediadores: estando a√ļn en este cuerpo mortal, os es posible aprovechar vuestro tiempo para ellos. Por medio de vuestras limosnas, misas, pod√©is abreviar el tiempo de su castigo.

¬ŅC√≥mo podremos dejar conducir nuestras vidas por tales cuentos de imaginaci√≥n? Quien cree en estos cuentos comete un tremendo error. La Palabra de Dios llama a tales personas: necios. Por no haber obedecido a la Verdad y Sabidur√≠a de la Palabra de Dios, son llamados insensatos que aman la insensatez. Solamente las Sagrada Escritura es el √ļnico y verdadero fundamento s√≥lido para nuestra fe y vida.

"Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le comparar√© a un hombre prudente, que edifico su casa sobre la pe√Īa; y descendi√≥ lluvia, y vinieron r√≠os, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayo: porque estaba fundada sobre la pe√Īa. Y cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le comparare a un hombre insensato que edifico su casa sobre la arena; y descendi√≥ lluvia, y vinieron r√≠os, y soplaron vientos e hicieron √≠mpetu en aquella casa; y cayo, fue grande su ruina" (Mat. 7:24-27)

En estas palabras de nuestro Se√Īor Jesucristo se expresa que la sabidur√≠a de Dios, tal como est√° contenida en la Escritura, excluye toda sabidur√≠a humanan y aut√≥noma.

El hombre por su naturaleza siempre está inclinado a invocar a los argumentos de la tradición, que en sí mismo siempre tienden a elevarse por encima de la Palabra, y tienen la tendencia pretenciosa de presentarse como juez de la Palabra de Dios.

Una persona puede ser muy capaz intelectualmente, pero ser muy insensata en su andar, por negarse a dar el primer pasa en el camino hacia la sabidur√≠a, o sea que se niega a andar en el temor del Se√Īor. Jesucristo reprocha a los Fariseos y Escribas su insensatez, porque ellos, al costo de la verdad de la Palabra de Dios, segu√≠an invocando a sus tradiciones en las cuales se basaban.

"Mas en vano me honran, ense√Īando doctrinas y mandamientos de hombres" (Mat. 15:9) Lea en cuanto a esto tambi√©n Mar. 7:8,9,13.

Es verdad que la tradición no es otra cosa que palabras de hombres. Y todo cuanto el hombre agrega como adición a la Palabra de Dios es una deformación de la Palabra y un desconocer al Dios de esa Palabra. Por eso es tan importante tener en cuenta lo que Pablo en 2ª Cor. 10:5: "Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia de Cristo.

En verdad es así: la fe del cristiano no debe fundarse en le testimonio humano, o en opiniones variables, ni tampoco en dignidad humana, sino solo en aquello que esta gravado en el corazón por el dedo del Dios viviente, de modo que ninguna niebla de error lo pueda envaguecer.

Nada tiene de Cristo el que no se atiene a las siguientes verdades básicas: solo Dios es el que ilumina nuestro entendimiento para llegar a conocer la Verdad, sellándola por Su Espíritu en nuestros corazones, afirmándola en nuestra conciencia. Esa es la seguridad plena de la cual Pablo nos habla; ella no deja lugar a dudas, no vacila ante las tentaciones, ni duda en cuanto a que atenerse; sí, ella sigue firme, aunque todo el mundo este en contra de ella. (Calvino al Cardenal Sadolet).

Visitas: 7225

 
Portada  |   Sermones  |   Blog  |   Art√≠culos  |   Himnos  |   Radio  |   Pasatiempos  |   Galer√≠a  |   Privacidad  |   Cont√°ctenos
Copyright 2000 - 2017 © iglesiabautista.org. Derechos Reservados.